La importancia del tejido social para las familias monoparentales

En un contexto de desarticulación del Estado de bienestar y precariedad del mercado laboral, las transformaciones familiares se han convertido en un condicionante más en el desarrollo de situaciones de pobreza y exclusión social. En este sentido, la fragmentación de las redes sociocomunitarias informales ha supuesto un deterioro de las estructuras en las que se sustenta el régimen de bienestar español, favoreciendo la aparición de nuevos riesgos sociales y extendiendo la vulnerabilidad a nuevos grupos poblacionales, entre los que se encuentran las familias monoparentales.

Con su aparición, el Estado de bienestar vino a ocupar espacios de actuación atendidos previamente por las redes comunitarias, que fueron viéndose sustituidas por unos servicios públicos en pleno desarrollo. Posteriormente, a partir de la década de 1970, la expansión del neoliberalismo propagó una cultura basada en el consumo que condujo a un deterioro de las políticas de bienestar. Éstas fueron perdiendo apoyo institucional ante un mercado privado que se veía fortalecido por el impulso dado por ciertos sectores políticos. Finalmente, tras el fracaso del modelo neoliberal, las redes sociales de ayuda y soporte mutuo se han convertido en imprescindibles para la supervivencia de numerosas familias e individuos. En este sentido, ante la invisibilización del trabajo doméstico y los cuidados familiares en la agenda política y el ámbito empresarial, tal vez sea la comunidad la única capaz de cuidad a quienes cuidan.

Ante los efectos de la pobreza y la exclusión social que sufren muchas familias monoparentales, las redes sociocomunitarias y familiares (a veces inexistentes) ofrecen un apoyo trascendental para su supervivencia y bienestar. Gracias a ellas se tejen redes basadas en las relaciones de reciprocidad de las que obtienen apoyo emocional, ofrecen oportunidades para el acceso al mercado de trabajo, posibilitan que sus hijos/as se relacionen con otras personas adultas y establezcan relaciones de ayuda para la toma de decisiones y para la colaboración en el cuidado de sus hijos/as.

Cuando la ayuda que pueden ofrecer las relaciones informales de amistad o vecindad y las propias redes familiares no es suficiente, una estrategia de supervivencia es la construcción de redes entre pares. Por ello, las redes constituidas entre madres monomarentales, con relaciones de ayuda, solidaridad o incluso de convivencia en el mismo hogar, cobran vital importancia entre estas familias. En este sentido, destaca la labor llevada a cabo por las entidades y asociaciones monoparentales en la reivindicación y ofrecimiento de servicios específicos para este tipo de familias, pero también contención afectiva, reconocimiento simbólico y herramientas de identificación y dignificación personal y social. De esta forma, las redes sociales y el Tercer Sector de Acción Social juegan un importante papel para el bienestar e inclusión social de las familias monoparentales.

Por otra parte, ante la insuficiencia de políticas públicas que cubran específicamente las necesidades de las familias monoparentales, resulta imprescindible contar con una mayor presencia en la agenda política. Para ello, la presión de los colectivos de familias monoparentales se convierte en un factor imprescindible. En este sentido, la Federación de Asociaciones de Madres Solas (FAMS), reivindica la creación de una Ley de Familias Monoparentales que permita regular el desarrollo de políticas de apoyo a la monoparentalidad, cubriendo los vacíos legales existentes actualmente, y contar con la misma igualdad de oportunidades, de derechos y deberes que el resto de familias para mejorar la calidad de vida y dejar de vincular la monoparentalidad a la exclusión social.

También resulta de vital importancia el desarrollo de investigaciones para conocer en detalle la realidad de las familias monoparentales. En este sentido, si bien las escasas investigaciones realizadas al respecto han sido desarrolladas principalmente desde las universidades, los estudios más exhaustivos han sido llevados a cabo desde entidades del Tercer Sector. De esta forma, el primer gran estudio dedicado a las familias monoparentales en España se realizó en 2006 bajo la coordinación y financiación de la Fundación la Caixa. Otro de los principales estudios sobre esta cuestión es el organizado por Save the Children España, que visibiliza la vinculación de las familias monoparentales con la pobreza y la falta de recursos para que las familias puedan salir de esta situación. Por otra parte, aunque con una relación contractual, la Fundación Tomillo también ha desarrollado investigaciones sobre la monoparentalidad, destacando el realizado para el Instituto de la Mujer, o el elaborado recientemente para la Dirección General de Igualdad y Familias del Gobierno de Aragón.

El caso de la monoparentalidad pone de manifiesto la necesidad de ciudadanías de alta intensidad que desarrollen prácticas sociales inclusivas y participativas, a partir de las cuales el conjunto de la ciudadanía pueda desempeñar un papel activo, crítico y responsable, así como ejercer una acción político-cívica más allá del voto electoral y las demandas de reconocimiento de derechos individuales al Estado. Esta ciudadanía de alta intensidad resulta imprescindible en el apoyo a un modelo familiar invisibilizado a nivel político y abocado a la pobreza y la exclusión social. En este sentido, la acción social resulta imprescindible para responder a las necesidades de la monoparentalidad, pero también para exigir políticas sociales específicas que sirvan para la mejora de la situación socioeconómica de estas familias. Por ello, las asociaciones monoparentales están llamadas a liderar las acciones de visibilización y reconocimiento de la monoparentalidad frente a la ausencia de voluntad política, así como a garantizar y desarrollar una intervención social adecuada sobre las familias monoparentales, ante la incapacidad del Estado para atender a colectivos con características y necesidades tan específicas.

1 comentario de “La importancia del tejido social para las familias monoparentales”

  1. En ocasiones se utiliza la expresion falsamente etimologica «monomarental» en lugar de monoparental, para enfatizar el hecho de que la inmensa mayoria de las familias monoparentales estan encabezadas por mujeres.

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